13 de abril de 2010

Cambio de estrategia

Aquí andaba yo limpiando el escritorio, con nada mejor que hacer, y quién dice escritorio se refiere a este tablero dónde reposa el monitor. Y he aquí que me encuentro con un papel en el cual en las pasadas fiestas navideñas escribí 20 deseos. No sé si ustedes fieles lectores lo recuerdan, pero yo sí, como si fuese ayer,

Una nota meditada, cargada de deseos o ilusiones; unas materiales, otras nada de eso; algunas más difíciles que otras de cumplir, pero nada imposible. No eran cosas del estilo de la paz en el mundo. Eran mas múndanas, o sea más cercanas, tangibles y posibles. Nada de ligarme a Nikol Kidman ni gaitas así.

Y aquí, cuando estamos a punto de llegar a la tercera parte del año, para el que no domine las mates ese sería el 30 de abril. ¿Y? nada, no se ha cumplido ni uno. Ni por aproximación. Ni tan siquiera una pedrea vamos.

Dicen que quién aspira a mucho, menos va a conseguir. Leñe, pero si hay cosas sencillas sin ningún coste material. Pero nada, cero patatero. Y al paso que va la burra, me da que vamos a llegar a las próximas navidades con el resultado de: Deseos fustrados 20 - Conseguidos 0. Vamos, como si jugasen el Barca contra el Athletic.

Eso si, casi cuatro meses sin satisfaciones, pero cargados de curro, fustraciones y leches han llovido por todos sitios. Si es que, esto es un sin vivir que diría mi madre.

Total, que como me veo que eso de soñar y escribir para ver si las letras conseguían algo, ya que las palabras y los sueños se los lleva el viento.. para el siguiente año  habrá que ir pensando en un cambio de estrategia.

De momento sólo se me ocurre una cosa que me mandaron por la fiestas de navidad de hace un montón de años que venía a decir algo así: 
Cuando un sueño se cumple, un pequeño duende esboza una sonrisa. Que el año que empieza sea el tiempo en que tu duende aprenda a sonreir. Y sino sonrie con su tierna carita...sin dudar dale unas buenas hostias en los morros y retuercele los cojones hasta que sonria el muy cabrón. Que al fin y al cabo es el único favor de mierda que le pides en todo el puto año.

Así que queridos oyentes, o videntes o lo que coño seaís (veís ya se me está contangiando la mala leche por el duende), como no se cumpla alguno de mis deseos, o no me paseís una idea mejor de como conseguirlos. El próximo año voy a ponerle al duende las pelotas mas rojas que la bandera del partido comunista.

Ta dicho. Ala a cascala todos (Hay que ir entrenando)

4 comentarios:

Marmopi dijo...

Amos que... pobre duende, coñe, ni que tuviera él la culpa de los males de todo quisqui... A mí me parece feo eso, y más pensando en cómo se le van a quedar los huevos a la criaturita

Lalegría Delahuerta dijo...

¿ves, ves? Por eso yo no escribí una notita como esa. Total, pa qué... para frustrarme? Pos no.

Pero ánimo, muchachote... entavía te queda medio año u más.

:)

Deadwords dijo...

Marmo, ni pobre ni na, sino hace los deberes, pues a por sus....
Aquí ya no hay compasión, grrrrrrrrrrrr

Alegría de vaya a usté a sabe dónde. Me da que se va a terminar el año sin pegar uno en el clavo. Estoy por romper la lista en mil pedazos y tirarla al viento a ver si así...

Marmopi dijo...

Visto lo visto... cambia el sistema y haz lo de soplar las pestañas cuando se te cae una y la pillas. Tampoco funciona, pero es por decirte algo :-D