2 de diciembre de 2009

PORQUE SIEMPRE ES DIFERENTE....

O por lo menos eso parece en este caso que os voy a enseñar.

Recuerdo mi vista a Florencia como de las bonitas que he tenido, esa ciudad me fascinó. No se si el aire Bohemio que destilaba por cada esquina, su elegancía serena, su historia, el ritmo de las cosas en la calle.

El caso es que me encontré no sólo maravillado por el arte que tiene bajo cada piedra, sino por el trascurrir de los días en ellos, era como si viviese allí hace tiempo ya que no me sentía como un turista.



Una de las cosas que mas me sorprendió a pesar de mil veces vista en fotografías y documentales, fue el David de Miguel Angel. Hasta que no estás frente a el, o mejor dicho a sus pies, no te das cuenta de su grandeza, y no sólo en tamaño. Tránsmite energía y delicadeza a la vez.

Aquí viene la cuestión del tema, se suele decir que hay obras de arte y ciudades, que cada vez que se ven, se aprecían de otra forma, más serena, si la sopresa inicial, y por eso mismo se disfruta mejor de la visión.

Visto lo que os adjunto, me temo que en el caso del David si será diferente esa visión, no voy a opinar si sobre mejor o peor, eso os lo dejo a vosotr@s, ya que como dijo el poeta, todo según el color del cristal con que se mira.


Aquí os va:




2 comentarios:

Yopispa compigopispa dijo...

Sinceramente a mí me sorprendió una bestialidad la inmensidad y la belleza de la escultura, y eso que tenía aquí una moza allá como 16 añitos y me acuerdo como si fuera hoy.

Este gordinflón que se lo queden en EE.UU., porfaplis, que lo mismo ni cabe ya en la galería de la academia de Florencia ;-)

Soylamaripuri dijo...

No he tenido el placer de estar delante de esa escultura. Ni tampoco me apetece, todo sea dicho.

Pero está divinamente con sus kilitos de más :DD

Y lo rica que está la jamugresa del mac donalds, oye.