Epílogo:
Un silencio triple.
Volvía a ser de noche. En la posada Roca de Guía reinaba el silencio, un silencio triple.
El primer silencio era una calma hueca y resonante. bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, blaer silencio era....y bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla y así va describiéndo el primer silencio, y después el segundo.
Y por fin, comienza el tercero.
Este no era fácil reconocerlo. Si pasabas una hora escuchando, quizás empezaras a notarlo en las gruesas paredes de piedra de la vacía taberna y bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla
El hombre tenía el pelo rojo como el fuego. Sus ojos eran oscuros y distantes, y se movía con la sutil certeza de quienes saben muchas cosas.
La posada Roca de Guía era suya y también era suyo el tercer silencio. Así debía ser, pues ése era el mayor de los tres silencios y envolvía a los otros dos. Era profundo y ancho como el final del otoño. Era grande y pesado como una gran roca alisada por la erosión de las aguas de un río. Era un sonido paciente e impasible como el de las flores cortadas; el silencio de un hombre que espera la muerte.
Total, te lees en una semana un libro de 832 páginas, para descubrir que termina así, a media historia o mas bien un tercio. Porque entonces descubres que se trata de una trilogía, pero no una trilogía cualquiera no. No de esas que termina la primera parte y bueno, la segunda será una continuación. No, aquí la primera termina sin terminar, dejando todo sin acabar, no hay ni un final de una de las partes de la historia, todo abierto.
Y encima, no es que tengas que leer el segundo, que eso es lo de menos, es que no está ni escrito.
Vamos que empezamos bien el año. Si ya está cargado de incertidumbres y dudas, ahora añadamos la de cuando terminará el segundo, y no digamos ya el tercero. Que como tardé mucho habrá que releer el primero. Y cuando termine el tercero tendré que releer el primero y el segundo.
POOMMMM (cabeza chocando contra el escritorio). Si es que...Luego claro, iremos al reconocimiento médico y me dirán que estoy muy esssssssstresado. Qué a ver si tengo problemas en el curro o en casa. Quién le cuenta que todo eso es secundario, que por culpa de un tal Patrick Escribo Lento no sabemos si kvothe terminará lo que empezó en la Universidad, o si por fin se trajina a la chica.
Pues eso, que toy cabreadoooooooooooooooooo. GRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR
Ala, ya ta dicho.
2 comentarios:
Últimamente se llevan mucho los finales sin final. Hace unos días me terminé un libro que no terminaba. Pasas la siguiente página y... voilá!!!... están en blanco.
¿Y el final? Te preguntas angustiada... ¿Andestá el finalllllllllllllllllllllllll?
Y te queda un mal cuerpo que el próximo libro que lea será dentro de mucho tiempo.
Joer.. qué manía.
Pa haberse matao, coñe! Y encima de tres sólo hay uno. Hay que joerse. Ya sabes que en el siguiente libro que leas debes preguntar si le sigue alguno y si existe el siguiente como poco. Y si no... se lo compre Rita. Debe dar una mala lecheeee!!!
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