Esta mañana después de la tormenta, ha salido un sol muy agradable, momento que aproveché para sentarme un rato en el balcón leyendo el libro de la socia esa que en vez de soñar con un churri mazizo, soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Si es que hay gente que sueña cada cosa que no veas.
Total, que estaba yo allí sentadito tan ricamente, cuando por la emisora de radio que tenía puesta en la sala, ha sonada una canción que hace tiempo no escuchaba y que despierta ciertas sensaciones.
No sé si vosotros queridos cientos de lectores, os produce esa sensación la música. Algunas te despiertan estados completamente contradictorios, otros temas te recuerdan momentos de la vida como si estuviesen por alguna razón asociados entre si.
Tenía un amigo, sí, tenía, porque los amigos a veces son como los paraguas, aunque mientras estos últimos siempre se pierden en un bar, el metro, autobús y sitios así, los amigos siempre se pierden en algún recodo del camino. Pues mi amigo siempre decía, que podría vivir sin comer, sin sexo y sin mil cosas, pero no sin la música.
Lógicamente yo no llego a ese extremo, de hecho no puedo vivir sin comer, no porque lo diga yo, sino que lo dicen los médicos, pero vivo sin las otras dos cosas, ni bien ni mal, sino todo lo contrario, pero vivo.
El caso es que el tema de hoy me despierta ciertas sensaciones. Me dan ganas de salir corriendo a una playa, danzar desnudo al ritmo lento y cadencioso de esa canción, mientras me cae encima una suave y calida lluvia primaveral. Vamos, una especie de orgia natural de los elementos.
No me digaís porque ese tema me inspira eso, pero al igual que otros me inspiran otras cosas, este es la imagen y el deseo que me produce.
Aquí os dejo el enlace para deleite de vuestros oidos tras esta jodida chapa que acabo de meteros. Lo sé, soy un plasta pegando tochos, total para poner una canción, y especialmente pesado para los lectores de telegramas. :D
8 comentarios:
Si te da por pirarte en bolas a una playa a pegar saltos como un loco, llámame, que igual te hago compañía. A mí me da la misma sensación, no sé si por envidia cochina o porque es lo que ahora mismo me apetecería.
Pues Gertrudis mia, estoy por irme esta tarde a despelotarme a alguna playa y provar el tema. Dí que no tiene pinta de llover, luego el escenario ya no sería tan bucólico. Asín que si te apuntas, búscame. :D
Oye con ese nombre no estarás emparentada con Encalna la de las empanadillas no??
Ciertamente hay canciones que marcan momentos precisos de nuestra vida. Bien porque sonaban en ese momento y bien porqué nosotros las hacíamos sonar.
Yo creo que en mi vida ha dejado de sonar la música. Y eso no es nada, pero nada, bueno.
Esta estupenda canción yo también la cantaría danzando con los pies descalzos y una larga falda ibicenca... pero que no llueva, por favor. Con un gran sol me conformo.
Buenas noches. Excelente canción. Chapeau!!!
Que suene la música, estoy casi seguro, por no decir seguro, dentro de lo seguro que puedo estar yo...que a usted le quedan muchas tonadas que escuchar, y aún más entonar. Basta con ponerse las pilas, o que te las pongan y ya veras como cantas hasta el aserejé en do mayor.
Así que cuando quieras vamos a una playa, tu con falda ibicenca, yo con pantalón blanco de lino en plan tropical, y bailamos alguna danza tribal. :D
Me alegro te guste la canción.
Tú dame palmas... que yo te canto lo que quieras.
:)
Ta tacata, tacata, tata, ta, tacata, tacata, tata, tatatatatata tachannnnnnnnnnnnnn :D
No oigo yo cantar a la de las palmas...
La palmera la pobre no estará para cantar por bulerias. Pero en cuanto vuelva todo a su caucen, no se libra. Como que me llamo...
Leñe, con tanto cambio nombre no sé como me llamo.
Pero eso, que no se libra. :D
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