21 de octubre de 2009

Divagando por hacer honor al título del blog..:D

Andaba yo aquí escuchando música, cuando de repente me pico la curiosidad por saber que decía una canción. Ya sabeís, entiendo el inglés de oido como el chino escrito.
Total, busco la letra de la canción por si estaba traducida por ahí, y lo que encontré era como si la hubiesen traduccido via traductor web, incoherente totalmente. Dí que intentando traducirlo yo no fue mucho mejor.
Así que me dió por pensar en los textos de las canciones, que no siempre tienen sentido,y muchas veces no son mas que un monton de palabras juntas, que casan entre si armónicamente para sacar un tema mas o menos pegadizo y punto.


 Y me vino a la memoria una canción de hace algún tiempo, de esas que la primera vez que la escuchas no te llaman la atención, la segunda le encuentras ritmo y te empieza a resultar pegadiza, y con el tiempo te termina gustando hasta el punto de fijarte en el mensaje. Y piensas si lo que dice será invención o serán vivencias reales, por pensar algo mas que nada mientras la escuchas. Ya se que hay quién en vez de escuchar las canta, pero es que yo cantando doy pena, incluso entonándola mentalmente, así que no os digo si despego los labios.

La canción iba sobre una persona la cual da la impresión de ser algo huraña, solitaria, con cierto grado de amargura. Con tristeza de corazón y espiritu que se suele decir.
Una personalidad o parte de ella que en ese momento es la invención o vivencia del autor, y no ves más allá.
De repente, un día analizas el texto de otra forma, puede ser por experiencias propias o porque has bebido mas de la cuenta en alguna chufla y te sale la vena filosófica. Sí ya se que diréis: "Que capullo, estar sopladillo y ponerse filosófico, cuando se puede poner marchoso o salidorró". Sobre esto último mejor no hablo, que nunca se sabe la edad de los lectores.
Pero también hay quien se pone pesado y violento, así que como que mejor filosofar un poco, ¿no?.

Y en ese momento de lucidez, piensas que ese personaje existe, que tiene una personalidad rica que destapar. Qué tras su mascara agridulce, y su corazón de hierro hay alguién que vale la pena entender y descubrir.
Así que hoy, si creo que existe, creo que está en algún lugar. Y es más, pienso que si no es real, que si sólo fue invención del autor, habría que crearla, porque merece la pena saber que anda por este mundo.

Así que estés dónde estés, y deseando que ya no te hagan falta tres de azucar en el café para enfrentarte a la vida diaría. Mi brindís va por ti M.M.


2 comentarios:

Purilinda dijo...

Mari Magdalenas era una adolescente que no era muy feliz y bastante descontenta con la vida que le había tocado vivir. En la letra de la canción se distorsiona un poco la realidad... pero poco.

Gracias por la canción... me trae muchos recuerdos que me sacan una sonrisa y también me entristece un poco.

Un beso, guapetón. Me ha encantado este post. Gracias otra vez.

:)

Deadwords dijo...

Me alegro que te haya gustado Purifermosa.

Puede que tengas razón y fuese lo que tú bien dices. Las canciones no son siempre fieles a la realidad, y probablemente nunca se ciñen a ella.
Las palabras tienen que cuadrar para que la composición suene ármonica, y la historia contar algo mas o menos atrayente.

Aparte claro está que en una vida siempre hay por lo menos dos puntos de vista, y este es el del autor.

¿Que pensaría la Mari esa de existir? Ese es el gran misterio que nunca sabremos hasta que ella aparezca y cante su versión de los hechos. :D

Gracias a ti por ser de todos los seguidores de mi blog, la mas fiel.

Besos bombón, que seguro que lo eres. :D