29 de octubre de 2009

¿Y cómo son ellas?

Recuerdo una vez hablando en algún lugar de esta llamada península ibérica, aunque los iberos hace tiempo se dieron el bote, comentaban pues los clásicos tópicos, y no tan tópicos sobre las mujeres.
Que si las gallegas son muy melosas, que si las andaluzas las más ardientes, las otras tal, y las de más allá cual.
Y recuerdo que yo erá el único del centro norte, y alguién me pregunto que como eran las vascas, que no tenian referencías muy claras.
Yo acerté a decir poco más que: ufffffff

Recordando ese momento a cuenta de una conversación que he tenido hoy, aquí os dejo un chiste, que igual no es tan chiste, en el cual se describe mas o menos como es una Bilbaina.


Tres hombres de diferentes lugares se casan.
  
> El primer hombre se casa con una madrileña. El día después de la boda le dijo que tenía que lavar los platos y que la casa tenía que estar super limpia, cada día. Al hombre le costó ver mejoras en la casa, un par de días, pero para el tercer día la casa ya estaba reluciente y los platos limpios y guardados. 

> El segundo hombre se casó con una mujer de Andalucia.   El día después de la boda le dió órdenes de limpiar la casa a fondo, lavar los platos y cocinar bien. El primer día el hombre no vió ningún resultado, pero al día siguiente la mujer fue mejorando. Al tercer día, el hombre ya empezó a ver la casa super limpia, los platos limpios y colocados en su sitio y un gran banquete en la mesa como cena.

> El tercer hombre se casó con una mujer vasca.    El día después de la boda le ordenó que la casa estuviera siempre impecable, los platos limpios y colocados en su sitio, la ropa lavada, doblada y planchada y la mesa puesta y la comida lista esperándolo cada día cuando él llegara de trabajar. El primer día él no vió nada, el segundo día tampoco vió nada. Para el tercer día, la hinchazón del ojo ya se le fue bajando y pudo ver un poco más por el ojo izquierdo , y el brazo ya no le dolía tanto y pudo prepararse un bocata él solito y vaciar el lavavajillas. 



3 comentarios:

Marmopi dijo...

Yo tenía que haber sido vasca, cachisentó!

A mi santo los ojos no, pero de vez en cuando una buena toba en los huevos y coge el mistol a toda mecha. Que vasca no seré pero gilipuertas tampoco. Grrrrrrr

La purivasca dijo...

Ahívalahostia que vasca puedo llegar a ser... :D

Muy bueno, chavalote. Apúntate dos y uno sorpresa.

;)

Deadwords dijo...

Pues no se yo marmo si serás muy vasca. Pero lo de las tombas en las mismisimas es muy de las de aquí.
Habrás oido que aquí los mozos se reunen en unos sitios llamados txokos, para jamar, jugar al mús y hablar del fútbol.
Pues las socias se reunen en degustaciones para ver quién le ha dado mas rejostios al parteniere esa semana. Así que no te digo más.

Ahora, ya te puedes andar con cuidado con tu centro planchado. Porque si ya decías que a veces el fallaba el ciscornio, y la metría nose cuantos. Como le machaques mucho los kinder, se van a quedar sin sopresa y tal como te dijeron por ahí, no te va a quedar ni eso :P

Vale puricollejas, me apunto dos y la sorpresa esa no sé yo. Que mi cuerpo no está para sustos :D